Deslanado: qué es, para qué razas sirve y por qué no es rapar

El deslanado reduce la muda y mantiene sano el manto de los perros de doble capa, sin raparlos. Te explicamos en qué consiste, a qué razas les sirve y a cuáles no debes hacérselo.

Si tu perro suelta pelo por toda la casa, seguramente has oído hablar del deslanado. Es uno de los servicios más útiles de la peluquería y, a la vez, uno de los peor entendidos: mucha gente cree que es rapar, y es justo lo contrario. Entender qué es te ayuda a cuidar mejor el manto y a no cometer el error de pedir una máquina cuando lo que necesitas es un deslanado.

Qué es exactamente

El deslanado consiste en retirar el subpelo muerto de los perros de doble manto, usando herramientas deslanadoras y un secador de fuerza que expulsa el pelo suelto. El pelo de guarda exterior —el que da la silueta y protege la piel— se queda intacto. Es decir: se quita solo lo que sobra (el subpelo que ya se cayó pero quedó atrapado), no se corta el manto. Por eso reduce muchísimo la muda sin dañar el pelo.

Para qué razas sirve

El deslanado es para perros de doble manto: Golden Retriever, Labrador, Husky, Pastor Alemán, Pomerania, Border Collie, Chow Chow y similares. En ellos reduce la caída de pelo, previene nudos en el subpelo, ayuda a la regulación térmica y mejora la salud de la piel al airearla.

A qué perros NO se les hace

No tiene sentido en perros que no tienen subpelo que soltar: las razas de pelo que crece continuamente (Caniche, Bichón, Shih Tzu, Maltés) y las de pelo duro (Schnauzer, Terriers) no se deslanan, se cortan o se hacen stripping según el caso. Aplicar herramientas deslanadoras agresivas en estos mantos solo rompe el pelo. Por eso el primer paso siempre es identificar bien el tipo de manto: a cada uno, su técnica.