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Salud7 de septiembre de 2026 4 min Compartir

Manchas de lágrima en perros: por qué aparecen y cómo cuidarlas

Esa marca rojiza bajo los ojos del Maltés, el Shih Tzu o el Bichón no es suciedad: es lágrima oxidada. Te explicamos por qué aparece, cómo limpiarla sin lastimar al perro y cuándo ya no es solo estética.

Es una de las primeras cosas que un dueño de Maltés, Shih Tzu, Bichón o Caniche pregunta en el salón: esa mancha rojiza o marrón bajo los ojos, ¿se puede quitar de verdad? La respuesta corta es que se puede controlar, pero primero hay que entender qué es y por qué aparece, porque no es simple suciedad y limpiarla mal puede irritar una zona ya de por sí sensible.

Qué es exactamente esa mancha

La lágrima contiene un pigmento llamado porfirina. Cuando el pelo alrededor del ojo se mantiene húmedo de forma constante, ese pigmento se oxida al contacto con el aire y tiñe el pelo de un tono rojizo o marrón, más visible cuanto más claro es el manto. No es que el perro esté "sucio": es lágrima normal que no logra drenar ni secarse como debería.

Por qué a unos perros les pasa más que a otros

  • Conformación facial: en razas de hocico corto, ojos grandes o cara plana (Shih Tzu, Pekinés, Bulldog) la lágrima se derrama por el borde del párpado en lugar de drenar por el conducto nasolagrimal, así que moja el pelo en vez de irse por donde debería.
  • Pelo que roza el ojo: el flequillo largo del Maltés, el Shih Tzu o el Caniche puede irritar la superficie del ojo y estimular más lagrimeo del habitual.
  • Conducto lagrimal estrecho, obstruido o mal formado: es una causa frecuente de lagrimeo excesivo (epífora) y se diagnostica en la consulta veterinaria.
  • Alergias, infección ocular o un cuerpo extraño (una pestaña, un poco de polvo) también aumentan la producción de lágrima mientras dura la irritación.

Cómo limpiar la zona sin lastimar al perro

  • Limpia a diario con una gasa o toallita húmeda específica para contorno de ojos; nunca con agua oxigenada, alcohol ni productos de limpieza humanos, que resecan e irritan la zona.
  • Trabaja desde el rabillo del ojo hacia afuera, con un toque suave, y seca bien después: dejar la zona húmeda es lo que alimenta la mancha y favorece hongos o bacterias.
  • Mantén el pelo alrededor del ojo recortado corto con tijera de punta roma, nunca a favor de la máquina cerca del globo ocular, para que no roce ni acumule humedad.
  • Si usas algún producto blanqueador para manchas, que sea formulado para mascotas y con la frecuencia que indica el envase: usarlo a diario sin necesidad puede irritar más de lo que ayuda.

Cuándo ya no es solo estética

El groomer y el dueño están en buena posición para notar cambios, pero no para diagnosticarlos. Como con cualquier otra señal en piel u oídos, lo correcto es describir lo que se ve y recomendar la consulta veterinaria, no aplicar nada por cuenta propia.

  • El lagrimeo aumenta de golpe en un perro que antes no tenía el problema.
  • Un ojo está claramente más afectado que el otro.
  • Hay enrojecimiento, hinchazón o secreción espesa, o el perro mantiene el ojo entrecerrado.
  • Se rasca o frota la cara contra el suelo o los muebles con insistencia.
  • La zona húmeda empieza a oler mal, señal de que ya hay bacterias u hongos de por medio.

Fuera de esas señales de alarma, las manchas de lágrima son sobre todo un tema de mantenimiento: limpieza diaria, pelo corto alrededor del ojo y paciencia, porque el pelo ya teñido no vuelve a su color hasta que crece de nuevo.

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